16/07/2015
El comercio exterior y el turismo son dos pilares fundamentales de la economía global actual. Sin embargo, su desarrollo ha sido un proceso largo y complejo, marcado por transformaciones tecnológicas, políticas y sociales. Este artículo analiza la evolución histórica de ambos, desde sus orígenes hasta la era de la globalización.

El Nacimiento del Comercio Exterior
El comercio internacional, precursor del comercio exterior tal como lo conocemos, se remonta a la antigüedad. El intercambio de especies, oro, plata y piedras preciosas entre civilizaciones distantes, impulsado por las rutas comerciales terrestres y marítimas, sentó las bases de este sistema. Sin embargo, fue la Revolución Industrial en el siglo XVIII el verdadero catalizador. La invención del motor a vapor, los avances en el transporte y la producción en masa permitieron un crecimiento exponencial del comercio, alcanzando una escala continental e intercontinental. Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial, se convirtió en el principal actor, exportando materias primas, maquinaria y productos manufacturados.
A finales del siglo XIX y principios del XX, Estados Unidos revolucionó la producción con la producción en serie y las piezas intercambiables. Esto redujo los costos, haciendo accesibles bienes de consumo duradero a una mayor parte de la población mundial. La masificación de la producción de automóviles, por ejemplo, tuvo un impacto transformador en la infraestructura, el transporte y la distribución de bienes.
El auge de la producción en línea trajo consigo las economías de escala, donde un número limitado de plantas podían abastecer al mercado global. Se desarrollaron redes complejas de distribución, incluyendo proveedores, vendedores, talleres de mantenimiento y reparación, etc., masificando los mercados y eliminando el autoconsumo y la producción artesanal. La división del trabajo se consolidó como el paradigma de la producción.

El comercio internacional experimentó un crecimiento notable, interrumpido solo por las guerras mundiales. A partir de la década de 1950, se aceleró, especialmente entre Norteamérica y Europa, con la incorporación de Japón y los Nuevos Industralizados Asiáticos (NIEs), como Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong, así como Brasil en Latinoamérica.
La Globalización de Productos y Empresas
La década de 1970 marcó el inicio de una nueva era en el comercio, con la irrupción de Japón en los mercados internacionales y la apertura de Estados Unidos al entorno, impulsados por la globalización de productos y empresas.
Japón introdujo innovaciones en los sistemas de producción y distribución, como la fabricación "justo a tiempo" (Just in Time), el outsourcingy la calidad total de gestión (TQM). La búsqueda de economías de escala en el transporte llevó al desarrollo de superpetroleros y buques graneleros de gran tamaño. La hipersegmentación de mercados y la rápida renovación de productos contribuyeron a su éxito en la conquista de participaciones de mercado.
Las empresas estadounidenses, por su parte, buscaron reducir costos trasladando la producción a otros países, inicialmente a los NIEs y posteriormente a China y otros países asiáticos y latinoamericanos. Esto condujo a la globalización de las cadenas de suministro, con empresas actuando como agentes comercializadores, concentrándose en funciones de servicio y diseño.
Competitividad Internacional
En un entorno globalizado, la competitividad internacional se convirtió en un factor crucial para la supervivencia de empresas y países. La apertura al comercio exterior se acompaña de la desregulación de mercados, la privatización de empresas públicas y la búsqueda de ventajas competitivas. Los países emergentes, con ventajas en el costo de la mano de obra, obtuvieron crecientes participaciones de mercado.
Los países desarrollados, por su parte, tuvieron que diversificarse internacionalmente, trasladando actividades intensivas en mano de obra y buscando innovación tecnológica. La movilidad del capital aumentó significativamente, con flujos de inversión directa hacia países en desarrollo. La calidad de la mano de obra y la infraestructura se convirtieron en factores clave de la competitividad.
Globalización de los Mercados Financieros y la Mano de Obra
La desregulación de los mercados financieros y los avances en la tecnología de las comunicaciones provocaron una globalización de los mercados financieros, con una mayor movilidad del capital. La competencia por la disponibilidad de fondos se intensificó, con países compitiendo para ofrecer condiciones atractivas para la inversión.
La globalización de la mano de obra, aunque no en términos de movilidad física, se dio a través de la globalización de las empresas. El bajo costo de la mano de obra en países emergentes como China se convirtió en un factor determinante para la localización de la producción. Esto obligó a los países desarrollados a buscar formas de agregar valor a su mano de obra para mantenerse competitivos.
El Surgimiento del Turismo
El turismo, como industria, es un fenómeno relativamente reciente, aunque las formas previas de viaje y exploración existen desde hace siglos. El desarrollo del transporte, especialmente el ferrocarril y posteriormente la aviación, fue esencial para su expansión. En el siglo XX, el turismo se consolida como una industria global, impulsado por el aumento de los ingresos disponibles, las vacaciones pagadas y la publicidad. Se distinguen diferentes tipos de turismo que se desarrollan en función de distintos factores y motivaciones.
La globalización ha tenido un impacto profundo en el turismo, con el aumento del turismo internacional y la aparición de nuevos destinos turísticos. La creciente interconexión del entorno, facilitada por las tecnologías de la información y las comunicaciones, ha hecho que sea más fácil para las personas viajar y acceder a información sobre destinos turísticos. Sin embargo, la industria turística también enfrenta desafíos importantes, como la sostenibilidad ambiental, la gestión de los recursos y el impacto sociocultural.
El Turismo y el Comercio Exterior
El comercio exterior y el turismo están estrechamente relacionados. El turismo genera una importante demanda de bienes y servicios, impulsando las exportaciones de productos locales. Al mismo tiempo, el desarrollo del turismo requiere de importaciones de bienes y servicios, como equipo, tecnología y mano de obra especializada.
El comercio exterior y el turismo han experimentado una transformación profunda a lo largo de la historia. Desde sus inicios como actividades relativamente limitadas, se han convertido en dos pilares fundamentales de la economía global, interconectados y con un impacto significativo en la sociedad y el medio ambiente. Su evolución continuará siendo moldeada por las innovaciones tecnológicas, las políticas económicas y las transformaciones sociales.
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