Turismo en el siglo xviii: un viaje entre la aventura y la exclusividad

26/11/2016

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El siglo XVIII presenta un panorama del turismo radicalmente diferente al actual. Viajar era una empresa costosa, ardua y, a menudo, peligrosa, reservada a una élite privilegiada. A diferencia de la rapidez y comodidad de los viajes modernos, un trayecto transoceánico podía durar meses, mientras que recorrer distancias considerables por tierra demandaba un esfuerzo físico y una inversión significativa.

Índice

¿Quiénes Viajaban?

La posibilidad de viajar estaba limitada principalmente a funcionarios gubernamentales, comerciantes y terratenientes. Sus viajes se realizaban por negocios, obligaciones oficiales o asuntos urgentes, siendo una actividad reservada a quienes contaban con los recursos económicos necesarios. Las mujeres, por lo general, permanecían en sus hogares, encargándose de la familia y los asuntos domésticos durante la ausencia de sus maridos. Los esclavos afroamericanos, por su parte, tenían severas restricciones para viajar, necesitando permisos y la compañía de sus amos. La falta de documentación adecuada podía significar la acusación de fuga.

Medios de Transporte Terrestre

En ausencia de vehículos motorizados o tecnología de vapor, las opciones de transporte eran limitadas. Caminar era el método más común y económico, empleado para cubrir distancias considerables en busca de provisiones o para visitar familiares y amigos. Para las clases bajas, el viaje por placer era prácticamente inexistente.

La cabalgata era otro medio popular, especialmente en las colonias del sur. La adquisición de un caballo, cuyo precio oscilaba entre £5 y £1000 dependiendo de sus características, era un indicativo de cierta prosperidad. Personajes como George Washington y Thomas Jefferson disfrutaban de largas cabalgatas como una forma de ocio y transporte.

Carros y carretas eran utilizados por los agricultores para el trabajo en las granjas y para transportar mercancías a las ciudades. El carro Conestoga, precursor del carro cubierto utilizado por los pioneros, se empleaba para el transporte de grandes cantidades de materiales a largas distancias.

Viajes Marítimos: Un Océano de Desafíos

A pesar de los avances tecnológicos desde la llegada del Mayflower, los viajes transatlánticos setutorialn siendo peligrosos y lentos. La travesía podía durar entre seis y ocho semanas, prolongándose según las condiciones climáticas. Las amenazas incluían enfermedades, naufragios, piratería, y la constante amenaza del mareo. La duración de los viajes llevaba a estancias prolongadas, de meses o incluso años, en los destinos visitados.

El Grand Tour: Un Viaje de Formación para la Élite

El Grand Tour, un viaje de varios años, principalmente por Francia e Italia, era una tradición para jóvenes aristócratas y hombres adinerados del norte de Europa, particularmente de Inglaterra. Se consideraba la culminación de su educación, alcanzando su auge en el siglo XVIII. No existía un itinerario fijo, pero París era una parada esencial, y Roma, el destino final.

El recorrido solía comenzar en París, donde se estudiaban las costumbres y la moda francesas, además de recibir clases de equitación, esgrima y baile. Después, el viaje continuaba hacia Italia, visitando ciudades como Florencia, Venecia, Roma y Nápoles. Florencia destacaba por su arte renacentista; Venecia, por su ambiente festivo y su mercado artístico; y Roma, por sus ruinas antiguas y el arte barroco. La ruta podía extenderse a Sicilia y Grecia. El regreso a menudo se realizaba por el este de Europa, incluyendo ciudades como Viena, Praga, Dresde y Berlín.

El Grand Tour, que podía durar entre dos y ocho años, era una experiencia costosa y exclusiva. Los viajeros, generalmente acompañados por un tutor o "cicerone", se educaban en política, economía, cultura, arte y arquitectura de los países visitados. Muchos artistas acompañaban a los turistas para documentar sus viajes, y algunos artistas mismos se convirtieron en viajeros, buscando inspiración y patrocinio.

El Grand Tour, interrumpido por la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas, se reanudó tras la derrota de Napoleón. Sin embargo, la expansión del ferrocarril en 1840 hizo el viaje más accesible, marcando el fin de la era del Grand Tour aristocrático.

Impacto del Turismo del Siglo XVIII

El turismo del siglo XVIII, aunque exclusivo, tuvo un impacto significativo. El Grand Tour, por ejemplo, generó demanda en restaurantes, hospedajes y en el mercado del arte local. También influyó en la arquitectura y el arte, inspirando estilos clásicos y la publicación de tutorials de viaje y tratados de arte y arquitectura. Si bien el turismo estaba restringido a una minoría, sentó las bases para la industria turística moderna.

Medio de Transporte Costo Riesgos Clase Social
A pie Bajo Alto (fatiga, peligros del camino) Clases bajas
Caballo Medio-Alto Medio (accidentes, enfermedades) Clase media-alta
Carro/Carreta Alto Medio (accidentes, robos) Clase media-alta
Barco Muy alto Alto (naufragios, enfermedades, piratería) Clase alta

Consultas Habituales: ¿Cómo viajaban las mujeres en el siglo XVIII? ¿Qué peligros enfrentaban los viajeros del siglo XVIII? ¿Cuánto costaba viajar en el siglo XVIII? ¿Quiénes podían permitirse viajar en el siglo XVIII?

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